Las motivaciones de “El Grito” de Edvard Munch.

El Grito de Edvard Munch
Versiones previas a “El Grito” de Edvard Much.

“Caminaba con dos amigos por la carretera; entonces se puso el sol. De repente el cielo se volvió de un rojo sanguinolento, y sentí un estremecimiento de tristeza. Un angustioso dolor me oprimía el pecho. Me detuve, me apoyé en la valla, increíblemente cansado –lenguas de fuego y sangre se extendían sobre el fiordo negro azulado y sobre la ciudad. Mis amigos siguieron caminando, mientras yo me quedaba atrás, temblando aterrorizado– y sentí el grito inmenso, infinito de la naturaleza“.

— Edvard Munch

De su diario “Un poeta loco”