Últimas palabras – Sylvia Plath.

Plath
Un 11 de febrero de 1963 se suicida Sylvia Plath asfixiándose con gas.
Últimas palabras.

No quiero una caja simple, quiero un sarcófago
Con rayas atigradas, y una cara en él,
redonda como la luna, para contemplar.
Quiero estar mirándolos cuando vengan
Juntando los tontos minerales, las raíces.
Ya los veo -las caras pálidas, distantes como estrellas.
Ahora no son nada, no son ni siquiera bebés.
Los imagino sin padres ni madres, como los primeros dioses.
Se van a preguntar si fui importante.
¡Debería azucarar y conservar mis días como frutas!
Mi espejo se está nublando-
Unas pocas respiraciones, y no reflejará nada más.
Las flores y las caras se blanquean como una sábana.

No confío en el espíritu. Se escapa como vapor
En sueños, a través de la boca o del ojo. No puedo detenerlo.
Un día no volverá. Las cosas no son así.
Permanecen, sus pequeños brillos especiales
Tibios de tanto manoseo. Casi ronronean.
Cuando las plantas de mis pies se enfríen,
El ojo azul de mi turquesa me confortará.
Dejen que me lleve mis ollas de cobre, dejen que mis potes de rouge
Florezcan sobre mí como flores nocturnas, con buen aroma.
Me envolverán con vendas, guardarán mi corazón
Bajo mis pies en un prolijo paquete.
Difícilmente me reconoceré. Va a estar oscuro,
Y el brillo de estas pequeñas cosas, más dulce que la cara de Ishtar.n comprensibles.

*****

Poema original en inglés:

Last Word

I do not want a plain box, I want a sarcophagus
With tigery stripes, and a face on it
Round as the moon, to stare up.
I want to be looking at them when they come
Picking among the dumb minerals, the roots.
I see them already–the pale, star-distance faces.
Now they are nothing, they are not even babies.
I imagine them without fathers or mothers, like the first gods.
They will wonder if I was important.
I should sugar and preserve my days like fruit!
My mirror is clouding over —
A few more breaths, and it will reflect nothing at all.
The flowers and the faces whiten to a sheet.

I do not trust the spirit. It escapes like steam
In dreams, through mouth-hole or eye-hole. I can’t stop it.
One day it won’t come back. Things aren’t like that.
They stay, their little particular lusters
Warmed by much handling. They almost purr.
When the soles of my feet grow cold,
The blue eye of my turquoise will comfort me.
Let me have my copper cooking pots, let my rouge pots
Bloom about me like night flowers, with a good smell.
They will roll me up in bandages, they will store my heart
Under my feet in a neat parcel.
I shall hardly know myself. It will be dark,
And the shine of these small things sweeter than the face of Ishtar.

 Sylvia Plath.  The Collected Poems, HarperCollins, New York, 2008. Versión de Griselda García.

Amor a primera vista – Wislawa Szymborska.

Wislawa_Szymborska

Amor a primera vista.

Ambos están convencidos
de que los ha unido un sentimiento repentino.
Es hermosa esa seguridad,
pero la inseguridad es más hermosa.

Imaginan que como antes no se conocían
no había sucedido nada entre ellos.
Pero ¿qué decir de las calles, las escaleras, los pasillos
en los que hace tiempo podrían haberse cruzado?

Me gustaría preguntarles
si no recuerdan
-quizá un encuentro frente a frente
alguna vez en una puerta giratoria,
o algún “lo siento”
o el sonido de “se ha equivocado” en el teléfono-,
pero conozco su respuesta.
No recuerdan.

Se sorprenderían
de saber que ya hace mucho tiempo
que la casualidad juega con ellos,
una casualidad no del todo preparada
para convertirse en su destino,
que los acercaba y alejaba,
que se interponía en su camino
y que conteniendo la risa
se apartaba a un lado.

Hubo signos, señales,
pero qué hacer si no eran comprensibles.
¿No habrá revoloteado
una hoja de un hombro a otro
hace tres años
o incluso el último martes?

Hubo algo perdido y encontrado.
Quién sabe si alguna pelota
en los matorrales de la infancia.

Hubo picaportes y timbres
en los que un tacto
se sobrepuso a otro tacto.
Maletas, una junto a otra, en una consigna.
Quizá una cierta noche el mismo sueño
desaparecido inmediatamente después de despertar.

Todo principio
no es mas que una continuación,
y el libro de los acontecimientos
se encuentra siempre abierto a la mitad.

*****

Poema original en polaco:

Miłość od pierwszego wejrzenia

Oboje są przekonani,
że połączyło ich uczucie nagłe.
Piękna jest taka pewność,
ale niepewność piękniejsza.

Sądzą, że skoro nie znali się wcześniej,
nic między nimi nigdy się nie działo,
A co na to ulice, schody, korytarze,
na których mogli się od dawna mijać?

Chciałabym ich zapytać,
czy nie pamietają –
może w drzwiach obrotowych
kiedyś twarzą w twarz?
jakieś “przepraszam” w ścisku?
głos “pomyłka” w słuchawce?
– ale znam ich odpowiedź.
Nie, nie pamietają.

Bardzo by ich zdziwiło,
że od dłuższego już czasu
bawił się nimi przypadek.

Jeszcze nie całkiem gotów
zamienić się dla nich w los,
zbliżał ich i oddalał,
zabiegał im drogę
i tłumiąc chichot
odskakiwał w bok.

Były znaki, sygnały,
cóż z tego, że nieczytelne.
Może trzy lata temu
albo w zeszły wtorek
pewien listek przefrunął
z ramienia na ramię?
Było coś zgubionego i podniesionego.
Kto wie, czy już nie piłka
w zaroślach dzieciństwa?

Były klamki i dzwonki,
na których zawczasu
dotyk kładł się na dotyk.
Walizki obok siebie w przechowalni.
Był może pewnej nocy jednakowy sen,
natychmiast po zbudzeniu zamazany.

Każdy przecież początek
to tylko ciąg dalszy,
a księga zdarzeń
zawsze otwarta w połowie.

– Wislawa Szymborska

De “Fin y principio“, 1993. Traducción de Abel Murcia.